Saltar al contenido

Atrévete a preparar tu propia mayonesa, te ofrecemos recetas geniales

Mayonesa Casera

La mayonesa es una salsa usada en prácticamente todos los hogares del mundo. Su untuosidad y delicioso sabor la hace un acompañante ideal para muchas ensaladas. Así como el complemento ideal de panes, tostadas e infinidad de aperitivos y pasabocas.

Seguramente, en este punto te estarás preguntando ¿Por qué querría preparar mayonesa en casa cuando puedo comprar un gran tarro en el súper? La respuesta es muy sencilla: a la mayonesa casera puedes darle el sabor que desees.  Además, tendrás la seguridad de estar usando ingredientes de primera calidad. Cosa de la que no tienes garantía con las que venden en el mercado.

Te invitamos a continuar leyendo para que descubras algunos trucos que te facilitarán la vida a la hora de preparar mayonesa.

La licuadora será de gran ayuda

Como se trata de aprender a preparar una buena mayonesa y no de demostrar tus habilidades como chef, la licuadora será tu gran aliada. Bien sea la tradicional o la de inmersión, lo importante es que todos sus componentes estén bien limpios y secos.

La mayonesa además de una salsa es una emulsión

Comprender esta reacción química te hará comprender la importancia de cumplir cada paso religiosamente. Las emulsiones resultan de mezclar aceite con vinagre o alguna otra sustancia ácida. Esto es posible, gracias a la acción de algún elemento emulsionante. En este caso, el huevo.

Lo que hace el emulsionante, es disolver las moléculas de cada sustancia por separado. Las moléculas son solubles en ambos líquidos.

En términos muy sencillos, el hacedor de este milagro llamado emulsión es el huevo. Sin embargo, para que lleve a cabo su misión y logre unir aceite y ácido para dar paso a la salsa emulsionada, es preciso que cumpla con algunas condiciones. Veamos ahora cada ingrediente de la mayonesa por separado.

Los huevos

Las yemas son los verdaderos elementos emulsionantes. La clara lo es, pero en menor medida. No obstante, aporta líquido y proteína a la preparación. Así que puedes usar huevos completos sin problemas.

Otro dato importante a considerar es que deben estar a temperatura ambiente. Si están cocidos, la yema estará muy coagulada para actuar como emulsionante. Mientras que si está fría de nevera, tampoco funcionará para lo que la necesitamos.

Si además, deseas evitar la contaminación por salmonella, vacía el contenido del huevo en un envase aparte. Así podrás asegurarte de que la cáscara no entre en contacto con la preparación. Una vez estés seguro de ello, procede a poner tanto la yema, como la clara en la licuadora.

Mayonesa Casera
Imagen recuperada de Pixabay.com

El aceite

La mayonesa se puede preparar con, prácticamente, cualquier aceite. No obstante, dependerá del gusto de cada quien. Lo más recomendable, en todo caso, es usar aceites neutros como el de maíz y el de girasol. Ya que estos no alterarán el sabor final de la salsa.

El ácido

Se puede usar vinagre o jugo de limón. Su elección y cantidad dependerá, nuevamente, del gusto de cada persona.

La sal

Es un elemento infaltable en la mayonesa, pues además de incorporar sabor, potenciará las propiedades emulsionantes de la yema.

Mayonesa Casera
Imagen recuperada de Pixabay.com

Forma de batido

Recordemos, primer paso, todo limpio y seco. Colocamos el huevo en la licuadora con la sal y el vinagre o limón. Batir hasta que el huevo aumente su volumen y la mezcla aclare su tonalidad. A continuación, y sin dejar de batir, ir incorporando el aceite en forma de hilo.

En este punto, cabe resaltar que es supremamente importante la adición gradual del aceite. Pues, si se echa de golpe, se corta la mezcla. Este es uno de los errores más frecuentes a la hora de preparar mayonesa en casa.

Mayonesas saborizadas

Otro plus que tiene preparar tu propia mayonesa es que puedes añadir el sabor que desees. Basta con colocar tu ingrediente favorito con el huevo y procesar antes de incorporar el aceite.

Mayonesa Casera
Imagen recuperada de Pixabay.com

A continuación te dejamos algunas recetas:

Mayonesa Clásica

Para esta mayonesa necesitaremos:

  • 2 huevos completos
  • 1 taza de aceite de maíz o girasol. (O de oliva si prefieres ese sabor)
  • Sal y vinagre al gusto (o jugo de limón)

Preparación:

Coloca el huevo en la licuadora. Agrega sal, vinagre y bate a alta velocidad. Cuando el huevo esté bien mezclado y se torne más claro, es el momento de agregar el aceite en un chorro fino y continuo. La preparación se volverá blanca y se espesará considerablemente. En este punto, conviene rectificar la sal y la acidez.

Retirar de la licuadora y consumir, preferiblemente, al momento. Si no se va a consumir al instante, se debe refrigerar de inmediato y consumir máximo en dos días.

Mayonesa con albahaca

Ingredientes:

  • 2 huevos enteros
  • 1 taza de aceite
  • Vinagre y sal al gusto
  • Unas 4 hojas de albahaca limpias y secas

Preparación:

Coloca en la licuadora los huevos, un poco de sal y el vinagre, más las hojas de albahaca. Procesa y luego añade el aceite, poco a poco.

Mayonesa con ajo rostizado

Ingredientes:

  • 2 huevos
  • 1 taza de aceite
  • Vinagre o jugo de limón
  • Sal
  • 2 dientes de ajo rostizado
  • Para el ajo rostizado
  • 1 cabeza de ajo
  • Un chorrito de aceite

Preparación:

Coloca la cabeza de ajo con su concha en la hornilla directa hasta que se rostice. Después, colócala en un trozo de papel de aluminio y añade un chorrito de aceite. Envuelve bien y lleva al horno por unos 10 minutos. Saca y deja enfriar

A continuación aplasta un poco para obtener la pulpa. Coloca en la licuadora el huevo, la pulpa de ajo, vinagre y sal. Mezcla bien y agrega el aceite en hijo de forma continua, hasta terminar. Rectifica la sal, envasa y refrigera.

Atrévete a probar estas recetas y dale un sabor distinto a tus preparaciones. Es más fácil de lo que piensas.

Blog de actualidad

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Más info

aceptar